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Re: La inexistencia de un gran cambio, no implica inexistencia de cambios pequeños.

Von: Nennito (nennito@666.es) [Profil]
Datum: 22.01.2008 00:07
Message-ID: <fn38cf$8es$2@stable.tornevall.net>
Newsgroup: es.charla.religion es.humanidades.filosofia es.charla.religion es.charla.actualidadchile.soc.religion
"Suzudo" <suzudousenet@hotmail.com> escribió en el mensaje
news:fn2tvq$gp0$1@cormoran.emeteo.local...
> -----BEGIN PGP SIGNED MESSAGE-----
> Hash: SHA1
>
> |<(((((@> escribió:
> | Debes de estar con fiebre y delirando
> |
> | Si no hay macroevolucion
> | la ameba seguiría siendo ameba
> | tu teoría de la evolución no necesita billones de especies de
amebas
> | adaptándose con microcambios a las diferentes condiciones ambientales
> | eso es lo que se llama MICROevolucion o adaptación.
>
> Pues va a ser que no. Además estás diciendo que un complejo proceso
en
> el que internvienen muchas adaptaciones es adaptación. Lo cual es...
> bueno una manipulación de las tuyas
>
> Eso ni es micro ni macro ni ostias, es evolución -bueno parte que
además
> de la adapación por selección natural está la eficacia
biológica o la
> deriva genética causada por mutaciones neutras, además hay muchos
tipos
> de mutaciones unas con pocos cambios y otras resultados más complejos y
> de las que te he citado ejemplos-, punto.
>
> Si con la cantidad de cambios heredados acumulados se pueden o no cruzar
> con descendencia fértil ya no habrá una especie o continuará
habiendo
> una, la aparición de una nueva especie es simplemente un grupo del
> conjunto que cuando se intenta aparear la cosa ya no funciona porque ha
> sufrido demasiados cambios de forma separada o alguno de importante. Y
> eso ocurre y te he puesto (y te han puesto) varios ejemplos.
>
> Todos los seres vivos se distinguen entre sí no por la química
empleada
> sino por el contenido de esa información que varia sin que haya duende
> alguno que pueda poner algún límite. No hay nada que lo limite, se
> acumulan, de diferente forma si están aisladas las poblaciones entre
sí
> y acaban por ser dos especies diferentes lo que antes serían dos razas y
> en cada especie de estas otras y así (a menos que se extingan o se
> crucen). Y eso ocurre y se ha visto ocurrir y he tenido el resultado en
> mis manos ¿entonces?
>
>
> Eres un manipulador y un mentiroso. Necesitas hacer juegos de palabras
> como llamar adaptación y microevolución a una misma supuesta cosa o
> inventarte una involución ¡y como un hecho! (y por los ejemplos
tenía
> que ser una macroinvolución porque era una evidente macroevolución
-el
> tipo de cambios es irrelevante y además es por eso que surge la variedad
> de seres vivos que hay y encima hay de todo tipo no el que te fijas
> porque puedes jugar con el-) al más puro estilo nazi (y encima metiendo
> la evolución como ideología nazi cuando eres tu quien ha defendido ua
> base de esa postura para negar las evidencias que te han puesto)
>
> |
> | Se necesita que algún día aparezca algo
> | que no pueda ser considerado ameba
>
> NO. NO se necesita eso
>
>
> | por ejemplo un gusano, a eso le llamaría MACROoevolucion
>
> Pues va a ser que no. NO es así.
> Si quisieras criticar la teoría de la evolución aún
tendría un pase pero
> tu dices criticar esta y criticas lo que te inventas. Que es tan
> gilipollas como tu.
>
> | y es imprescindible para explicar
> | que de la ameba ha llegado a evolucionar el hombre
> |
>
> ¿La ameba al hombre?
>
> ¿quien lo dice?
>
> A ¡tu!
>
> Para así poner en boca de los demás cuanta estupidez te inventes para
> llamarlos estúpidos.
> Pero desengáñate con este proceder solo te calificas a ti mismo
>
> | De que la ameba ha podido llegar a convertirse en gusano
> | es lo que tienes que demostrar
>
> ¡Y que las avionetas se han convertido en las aventruces!
>
> Pues va a ser que no.
>
> | pero no con definiciones de tus gurus evolucionistas
>
> Claro no tiene que probar la teoría de la evolución según lo
que dice
> esa teoría
>
> | ni libros de texto, ni postulados, ni indicios, etc.
>
> sino con lo que tu (y los demás creatas) te has inventado como teoría
de
> evolución que es una gilipollez y claro para eso exiges las pruebas
> "irrefutables" (es decir hechos que no puedas inventarte
palabrería para
> negarlos, si lo hace nennito con lo que sea con decir "Bobadas,
> pamplinas" por más pruebas que se hayan dado, evidentes, comprobables,
> claras... Y como se ha hecho decenas de veces...)
>
> | con pruebas irrefutables
> |
> | Analizando lo que has puesto como definición del hilo
> |
> | "La inexistencia de un gran cambio,
> | no implica inexistencia de cambios pequeños."
> |
> | Los cambios pequeños no te los niega nadie
> | los llamáis microevolucion
>
>
> Ahora cambias "los llamáis" por lo que tu "los llamas"
>
> Tu no llamas a eso microevolción o macroevolución
>
> Tu llamas macroevolución a sucesiones de especiaciones Y se te han dado
> unas cuantas
>
> En cuanto a los cambios grandes causados por mutaciones de diferente
> tipo ya se te han puesto ejemplos comprobables.
>
> | yo lo llamo adaptación
> |
>
> Como si lo quieres llamar a una piedra. Ya se ve que eres un manipulador
> y cambias el sentido de las palabras para poder descalificar sin razón
> alguna ya
>
> | Lo que te niego es que esos cambios se acumulen
> | hasta convertir en otro genero
>
> se acumulan hasta aparecer nuevas "especies" y de estas otras de nuevas
> y de estas otras, lo que se llame género en cada caso no aparece de
> nuevo sino que cambia en cada caso de especie a género, de otra
> especie... Bueno tampoco es así porque la clasificación
taxonómica no
> tiene porque seguir al pié de la letra el árbol evolutivo (pero
coincide
> y así se van clasificando como prueba el ADn comparado, fósiles y
demás)
>
> | si de los microcambios sale otra especie mas
> | no hay evolución,
>
> Claro que sí
>
> | es simplemente otra raza de perros
>
> NO una raza no es una especie TARUGO
>
> y de esa otra y así por eso hay un árbol de la vida, vertebrados,
> reptíles, mamíferos, en los mamíferos hay primates, entre los
primates
> hay varios entre ellos nosotros, etc...
>
> | por ejemplo
> |
> | Y la vuelvo a analizar (tu frase)
> | y es que no tiene ni pies ni cabeza
> |
> | "La inexistencia de un gran cambio,
> | no implica inexistencia de cambios pequeños."
> |
> | vienes a decir que aceptas
> |
> | "La inexistencia de un gran cambio"
> |
> | que es de lo que no puedes aportar pruebas
> |
>
>
> Yo te las he puesto como por ejemplo las muetaciones genómicas, o las
> cromosómicas por duplicación o intercambio de ADN etc...
> | y que es lo que llevo diciendo años.
> |
>
> Y mientiendo porque no tienes razón y lo sabes de sobra porque nadie
> está tan mal de la azotea y es capaz de escribir coherentemente en
> internet
>
> |
> | "no implica inexistencia de cambios pequeños."
> |
> | algo que nadie te los niega.
> |
>
> Los que te convienen si los niegas pero como ni te molestas en saber que
> es lo que exactamente niegas y te centras en la palabrería.
> | Tanto jugar con absurdos
> | estas dejando de razonar
> | y empiezas a ver esferas cubicopoliexagonales.
>
> NO si al final es evidente que mientes por tocar los huevos y vender lo
> tuyo sin importarte el respeto por lo respetable.
> | tex.
>
>
> Shilima khemen



La ciencia ante la hipotesis evolucionista
Nuestras escuelas insisten en enseñar al evolucionismo como un hecho
indiscutible. Desde los primeros años de colegio somos habituados a una
explicación - por lo menos extraña- sobre el origen de la vida: la
teoría de
la evolución de Charles Darwin, "soberana"... en los libros de texto. Sin
embargo, un creciente numero de colegios norteamericanos está excluyendo de
su currícula la enseñanza del darwinismo. ¿Por que motivo? Por un
hecho
seguramente de poca importancia y que tal vez por eso nunca es mencionado en
la Argentina: la evolución de las especies jamás fue probada
científicamente.

Paleontología: faltan evidencias

Son extraordinarias las fallas e incongruencias de la teoría darwiniana.
Hace mucho tiempo dejó de ser unánime entre los investigadores, por carecer
de métodos científicos, y viene siendo desmentida por varias ramas de la
ciencia. En estos momentos la paleontología es el principal argumento contra
esa teoría.

Observando el documento fósil, queda clara la existencia de una sucesión
jerárquica de formas de vida a lo largo del tiempo. Cuanto más antiguos los
estratos fósiles, más inferiores son las especies de la escala
biológica.

Ese aumento de la complejidad de las formas de vida en el transcurso de la
historia es bastante utilizado por los evolucionistas como un argumento a
favor de sus hipótesis. Se coloca tales animales en secuencia y se tiene la
impresión de que unos descienden de los otros, como si constituyesen un
filón genealógico, desde las formas de vida más simples hasta las
actuales.

Pero hay un problema que no puede ser ignorado: si la evolución de una
ameba, a lo largo de historia, se dio de manera que resultase en seres más
complejos hasta llegar a la amplitud casi sin fin de organismos que tenemos
hoy, sería imprescindible entonces que hayan existido millares de formas de
transición de los seres, pasando de una especie hasta sucesivamente
convertirse en otra.

Esto sería así, si dependiese de Darwin. Sin embargo, esos animales de
transición -los famosos eslabones perdidos entre las especies - nunca fueron
encontrados. La discontinuidad en el registro fósil es tan contundente para
el evolucionismo, que el propio Darwin afirmó "tal vez fuese la
objeción más
obvia y más seria" a su teoría. La confirmación de la
hipótesis
evolucionista quedó condicionada al descubrimiento de los eslabones
perdidos. Pero pasaron ya dos siglos y todavía continúan perdidos.

Cuando vemos la aparición de novedades evolutivas, o sea, la aparición de
nuevos grupos de plantas y animales, esto ocurre como un rayo, o sea,
abruptamente, no hay evidencias de que existan enlaces entre esos nuevos
grupos y sus antecesores, inclusive porque en algunos casos esos animales
están separados por inmensos intervalos de hasta más de cien millones de
años.

El doctor G. Sermon, especialista en genética de los microorganismos,
director de la Escuela Internacional de Genética General y profesor de la
Universidad de Peruggia y el Dr. R. Fondi, profesor de paleontología de la
Universidad de Siena, en el libro Dopo Darwin, crítica all´ evoluzionismo,
afirman en ese sentido que "se es forzado a reconocer que los fósiles no dan
muestras de ningún fenómeno evolutivo... Cada vez que se estudia una
categoría cualesquiera de organismos y se acompaña su historia
paleontológica, siempre se acaba encontrando una repentina interrupción
exactamente en el punto donde -según la hipótesis evolucionista-
deberíamos
encontrar una conexión genética con la cepa reproductora más
primitiva. A
partir del momento en que eso acontece, no puede ser interpretado como un
algo secundario: debe ser considerado como un fenómeno primordial de la
naturaleza".

El ejemplo más ululante de discontinuidad en el registro fósil es el que nos
deparamos en el paso del período pre-cámbrico al cambriano. En el primero
encontramos cierta variedad de microorganismos, bacterias, algas azules,
etc. Repentinamente, en el cámbrico, una infinidad de invertebrados muy
complejos: erizos de mar, crustáceos, medusas, moluscos. Ese fenómeno
resulta tan extraordinario, que lo conocemos como "explosión
Cámbrica",
ahora bien, si la evolución fuese una realidad, el surgimiento de esa vasta
gama de especies del cambriano, debería haber estado imprescindiblemente
precedida por una serie de formas de transición entre los seres unicelulares
del pre-cambrico y los invertebrados del cambriano. Nunca fueron encontradas
en el registro fósil. Por cierto, éste es un punto que ningún
evolucionista
ignora.

Otro hecho es el que los organismos siempre permanecen los mismos, desde
cuando surgen hasta su extinción, y como mucho, presentan variaciones dentro
de la propia especie.

Aún cuando un animal presentase características de dos grupos diferentes, no
podría ser tratado como un eslabón real en cuanto a los demás estados
intermediarios no fuesen descubiertos.

Las riquezas de las informaciones fósiles viene actuando contra los
postulados evolucionistas. Varias hipótesis de secuencias involutivas ya
fueron descartadas o modificadas por tratarse de alteraciones en el registro
fósil (tal como la evolución del caballo en América del norte).

El propio padre de la paleontología, el Barón de Couvier, vislumbró
en esta
sucesión jerárquica de los seres vivos, en vez de una evolución, una
confirmación de la idea bíblica de la creación sucesiva. Las grandes
duraciones de la historia geológica, que a primera vista parecen favorecer a
las especulaciones de los evolucionistas, en realidad proveen objeciones.

Cabe recordar que San Agustín, analizando la Creación en seis días
del
Génesis, tiene el cuidado de no interpretar día como un intervalo de
veinticuatro horas. El Santo Doctor, interpreta día siendo luz, y luz de los
Ángeles testimoniando la creación hecha por Dios. Los seis días
hablan de un
orden en la Creación, y no propiamente de una medida de tiempo.

El misterio de los fósiles vivos.
Otra objeción a la filogénesis (evolución genealógica) es
presentada por los
fósiles vivos. ¿Cuál es la razón que llevó varias
especies, géneros y
familias a atravesar muchos "millones de años" (en las cuentas de los
evolucionistas) sin sufrir el proceso evolutivo que a Darwin le gustaría
encontrar?

El celacanto es un pez que aparece en estratos de hace 300 millones de años.
Se conocen fósiles de este pez hasta en estratos de comienzos de la era
cenozoica, es decir, hace 60 millones de años atrás. Pensaban que el
celacanto hubiese existido durante ese intervalo de 240 millones de años
pero sucede que, de 1938 a nuestros días, varios especimenes, vivos y
saludables, fueron pescados en el Océano Índico.

O sea, ese pez atravesó 300 millones de años a nuestros días,
mientras que -
de acuerdo con la teoría darwiniana- hubo evoluciones de peces en anfibios,
anfibios en reptiles, y reptiles en mamíferos (observación: para este
estudio utilizamos la cuenta de tiempo hipotética del evolucionismo, sin que
eso signifique una adhesión a esos números que buscan justificar la
evolución).

Los foraminíferos y los radiolarios son seres unicelulares cuyas caparazones
responden por grandes espesuras en las rocas sedimentarias. Los
foraminíferos constituyen una de las órdenes biológicas que aparecen
en el
precámbrico, y que subsiste hasta hoy. Varios organismos existieron a lo
largo del tiempo de la era paleozoica hasta nuestros días, hecho científico
también extraño a la teoría. Porque ésta hace remontar el
origen de los
animales pluricelulares a los unicelulares. ¿Cómo explicar entonces, que los
foraminíferos y los radiolarios no se transformaron en animales
pluricelulares a lo largo de la historia? Gran misterio...

Selección Natural: Mecanismo anti-evolución
Alguien podría preguntar: y la selección natural, ¿ocurre? Sí,
ocurre, pero
no como lo Darwin la concibió.

Veamos el famoso ejemplo de las mariposas de Inglaterra. Inicialmente tenían
una coloración clara. Acontece que la Revolución Industrial trajo consigo
una gran emisión de contaminantes y los troncos de lo árboles se fueron
obscureciendo. Transcurrido algún tiempo, las mariposas habrían
"evolucionado" volviéndose también obscuras.

Durante mucho tiempo se insistió en que fuese un nítido caso de
evolución,
pero el advenimiento de la genética mendeliana se encargó de negarlo. Hoy se
sabe que cualquier cambio de las características de una especie sólo ocurre
por estar contenida en su material genético, y la variación se dará
en los
límites de la carga genética de esta especie. Es lo que sucedió con
las
mariposas inglesas.

Eran claras y se tornaron obscuras, porque en su escudo genético había
variaciones genéticas hacia el color obscuro. Las mariposas continuaban y
continúan siendo mariposas, y continúan naciendo mariposas claras.

Por lo tanto, no hubo evolución. En realidad, la selección natural sucede
para que los seres permanezcan vivos en un medio cambiante. Y a medida que
posibilita el predominio de las características más ventajosas o superiores
en un determinado medio, torna a los individuos más parecidos y no más
diferentes. Por lo tanto, no opera una diversificación; trabaja como una
fuerza conservadora.

Además, si realmente existiese la evolución, la selección natural se
encargaría de bloquear su proceso, ya que sus mecanismos de actuación son
antagónicos. El ser vivo que desarrollase una característica nueva (patas,
alas, ojos, etc.) no se beneficiaría en cuanto esta no estuviera plenamente
desarrollada, al contrario, sería perjudicial. ¿Por que la selección
natural
iría a favorecer a un natural con un órgano en formación? Esa
característica
nueva, además de no cumplir con las funciones de la estructura que le dio
origen, aún no desempeña su propia función porque todavía
está
desarrollándose.

Así, por la teoría hubo evoluciones de pescado a anfibios, anfibios a
reptiles y reptiles a aves y mamíferos. Digamos que un pez estuviese
desarrollando características de anfibios, patas por ejemplo. Ni nadaría
bien, ni se desplazaría en tierra con destreza, porque sus aletas estarían
convirtiendose en patas. Si así fuese, la selección natural se
encargaría de
eliminarlo por su debilidad.

Golpe final: La genética.
Cuando se hizo patente que la selección natural por sí sola era incapaz de
explicar el proceso evolutivo, fueron elegidas las mutaciones como intento
de salvar la teoría evolucionista.

Las mutaciones consisten la única hipótesis de generar una
característica
nueva. Sin embargo, no suceden para adaptar el organismo al ambiente y ni
siquiera hay condiciones de saber cual es el gen que sufrirá mutaciones. Es
un proceso absolutamente fortuito.

Errores de lectura del DNA -que son rarísimos- causan las mutaciones. La
mutación sólo acontece si la alteración en el DNA modifica el
organismo. En
general, esos errores no provocan resultado alguno porque el código genético
está engendrado de una manera tan formidable que hace neutras las mutaciones
nocivas. Pero cuando generan efectos, estos son siempre negativos. Para
decir la verdad, no hay registro de mutaciones benéficas, y la posibilidad
de que éstas existan es tan reducida que puede ser descartada.

En seres humanos, existen más de 6000 enfermedades genéticas ya catalogadas,
por ejemplo, melanoma maligno, hemofilia, alzheimer, anemia falciforme, etc.
Estas enfermedades, y gran parte de las catalogadas fueron, localizadas en
los genes correspondientes. Entonces, si todas las mutaciones que las
causaron fueran corregidas, tendríamos una especie de hombre perfecto, y
este es, dígase de paso, un indicio de que ese hombre perfecto haya
existido, tal como lo enseña el Génesis.

La genética en vez de corroborar la hipótesis evolucionista, la
desacreditó
aún más. Confirmó la imposibilidad de que un organismo deje de ser el
mismo.
Las famosas experiencias del biólogo T. Morgan con la mosca de la fruta,
generalmente citada en los manuales escolares, elucidan muy bien esta
cuestión.

Las mutaciones, en general, muestran deterioración, desgaste o desaparición
general de ciertos órganos. Nunca desarrollan un órgano o función
nueva, la
mayoría provoca alteraciones en caracteres secundarios, tales como el color
de ojos y pelos, siendo que, cuando provocaban modificaciones mayores, eran
siempre letales. Los mutantes que se equiparan a la mosca normal, en lo que
dice en respecto al rigor, son una minoría, y mutantes que hayan sufrido un
desarrollo realmente valioso en la organización normal, en ambientes
normales, no se conocen.

Darwin falsificó
Darwin diría que, si la realidad no colabora, peor para ella. Los escándalos
sobre falsificaciones constituyen una constante en la historia del
evolucionismo. Fraudulento fue el propio padre de la teoría. En su libro
"Las expresiones de las emociones en el hombre y en los animales" fueron
utilizadas una serie de fotografías forjadas para confirmar su hipótesis, y
recientemente se descubrió un embuste más: el archeoraptor. Con una
imaginación bien afinada, muchos aclamaban ese descubrimiento como siendo el
ligamen entre las aves actuales y los dinosaurios. No pasaba de ser una
mezcla mal rejuntada de piezas de diversos fósiles.

El evolucionismo no es científico.
Estamos frente a un hecho histórico en la historia de la ciencia. La teoría
de la evolución, desde Darwin a nuestros días, no solo no se confirmó
sino
que se hizo cada vez más insostenible, y sin embargo, continúa siendo
defendida y propagada como un verdadero dogma. Es una vaca sagrada contra la
cual nadie tiene el derecho de discordar a pesar de su completo desatino.

¿Por qué tanta insistencia? ¿Habrá por detrás una
segunda intención de sus
propugnadores (o por lo menos una parte de ellos)? Engels nos da una pista
en una de sus cartas a Karl Marx: "El Darwin que estoy leyendo ahora es
magnífico. La teología no estaba destruida en alguna de sus partes, y ahora
esto acaba de suceder".

¿Reside aquí todo el problema? ¿Se acepta el evolucionismo, para no
aceptar
a Dios? Desde su origen esta teoría estuvo impulsada más por el deseo de
proveer al ateísmo de un fundamento científico que por el de encontrar el
origen de las especies.

Atribuir al acaso todo el orden perfecto y armónico del universo es un
perfecto disparate. El científico que toma esa actitud tira por la ventana
todos los parámetros científicos (en nombre de los cuales habla) y echa mano
de argumentos filosóficos que la propia ciencia se encargó de desmentir.

Es imposible admitir al acaso como respuesta a un fenómeno tan
manifiestamente racional como el finalismo presente en la organización del
mundo. El propio Darwin sabía cuan absurdas eran sus formulaciones y admitió
a que fines servían: "estoy consciente de que me encuentro en un atolladero
sin la menor esperanza de salida. No puedo creer que el mundo, tal como lo
vemos, sea resultado del acaso, y, sin embargo, no puedo considerar cada
cosa separada como un designio divino".

Por todo eso es que la teoría de la evolución no puede revindicar la
denominación de científica. La obstinación y la actitud de sus
adeptos
demuestran que el evolucionismo consiste en un movimiento filosófico y
religioso.

Es una concepción del universo para la cual nada más es estable, todo
está
sujeto a un eterno fluido, y más aún, todo cuanto hay en la vida social,
desde el Derecho hasta la Religión, fue fruto de la evolución, inclusa la
idea de Dios.

Esa teoría se diseminó por todos los campos del conocimiento,
particularmente las ciencias humanas. Y sus resultados fueron funestos, no
sólo para la investigación sino también en el campo práctico.
Basta recordar
que sirvió de fundamento a las más mortales formas de Estado que existieran:
el socialismo científico (comunismo) y el socialismo nacional (nazismo).

El evolucionismo actúa como un fundamento del relativismo contemporáneo. Tal
vez esté aquí lo único capaz de explicar por qué lo defienden
con tanta
contumacia, pues una vez derribado ese bastión, no quedan tantos otros que
justifiquen la ideología relativista, ni en la ciencia ni en el sentido
común de las personas.

Terminamos mencionando que la Quinta Vía de Santo Tomás de Aquino, en la que
el Doctor Angélico recuerda que la teleología (fin inteligente) presente en
todo el universo reclama la necesidad de Dios. "Vemos que algunas cosas,
como los cuerpos naturales, carentes de conocimiento, operan en vista de un
fin; lo que se concluye de operar siempre o frecuentemente del mismo modo,
para conseguir lo que es óptimo; de donde resulta que llegan al fin, no por
el acaso, mas por la intención. Mas, así como la saeta es dirigida por el
arquero, los seres sin conocimiento no tienden al fin sin ser dirigidos por
un ente conocedor e inteligente. Luego, hay un ser inteligente, por el cual
todas las cosas naturales se ordenan al fin, y al que llamamos Dios."



http://www.reconquistaydefensa.org.ar/_estudios/evolucionismo.htm



Nennito@666.es




--
El hecho de que una opinión haya estado muy difundida no es prueba
alguna
de que no sea totalmente absurda; y, por cierto, en vista de lo tonta que
es la mayoría de la humanidad, una creencia extendida tiene más
posibilidades de ser necia que de ser sensata "
(Bertrand Russell)









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